San Lorenzo volvió a quedarse afuera y el golpe duele muchísimo más porque era un partido que no se podía perder. El equipo llegaba a la última fecha de la fase de grupos de la Copa Sudamericana dependiendo de sí mismo: con un empate alcanzaba para clasificar. No hacía falta una hazaña. Y sin embargo, terminó cayendo ante Deportivo Recoleta y quedó eliminado otra vez de una copa internacional.
Lo más frustrante es que durante los primeros 35 minutos San Lorenzo jugó bien. Dominó el partido, manejó la pelota, generó situaciones claras y mereció ponerse en ventaja. Había actitud, intensidad y una imagen seria del equipo. Deportivo Recoleta apenas había inquietado una vez mediante un contragolpe aislado.
Pero a los 38 minutos todo cambi├│. Una pelota mal resuelta por Tripichio termin├│ generando un contragolpe muy bien ejecutado por el rival y muy mal defendido por San Lorenzo. El retroceso fue lento y desordenado, y tambi├®n hubo responsabilidad de Orlando Gill, que qued├│ a mitad de camino y dej├│ demasiado descubierto el primer palo. El delantero visitante aprovech├│ perfectamente el espacio y convirti├│ el ├║nico gol de la noche.
A partir de ahí, San Lorenzo entró en desesperación. Deportivo Recoleta hizo el partido que necesitaba: se cerró bien atrás, dejó pocos espacios y obligó al local a jugar incómodo. El equipo azulgrana terminó cayendo en centros repetidos, apuro y falta de ideas. Hubo ganas, hubo empuje, pero muy poca claridad.
La realidad es que San Lorenzo tampoco mereció perder, como tampoco había merecido quedar afuera contra River hace unos días. Pero el fútbol no premia merecimientos. Premia goles. Y otra vez San Lorenzo pagó caro su falta de eficacia.
Tambi├®n qued├│ expuesta la realidad del plantel. Hay voluntad, hay algunos juveniles que dejan todo y por momentos apareci├│ una actitud distinta que ilusion├│ al hincha. Pero eso no alcanza para competir seriamente. A este equipo todav├¡a le falta jerarqu├¡a, tranquilidad y herramientas futbol├¡sticas para resolver partidos importantes.
Por eso la eliminación duele tanto. Porque no era imposible clasificar. Era simplemente sostener la calma, aprovechar alguna de las situaciones que tuvo y no cometer errores graves. Pero el equipo no pudo hacerlo y terminó jugando el partido que quería el rival.
Para Deportivo Recoleta la clasificaci├│n es hist├│rica. Para San Lorenzo queda otra noche de tristeza, bronca e impotencia. Y tambi├®n un ba├▒o de realidad sobre el equipo que tiene hoy. Un equipo con ganas y car├ícter en algunos momentos, pero todav├¡a muy lejos de poder volver a pelear en serio por un t├¡tulo.

By RAG

Psic├│logo Hol├¡stico ­ƒö▒Ôÿ» Lic.en Terapias Alternativas­ƒòë Periodista Deportivoԣ촩ŠPreparador F├¡sico ­ƒÅï´©Å M├║sico ­ƒÄ CapricornioÔÖæ San LorenzoÔØñ­ƒÆÖMalvinas ÔÖØÔÖ¥´©Å